Marcha del Orgullo: cuando la diversidad también construye cultura

La Marcha del Orgullo volvió a llenar las calles de Santiago con música, colores y ciento de asistentes. más allá del recorrido, el evento reunió a organizaciones sociales, familias y personas de distintas edades, consolidándose como un espacio donde la diversidad también se expresa a través de la cultura.

Banderas, música, baile y expresiones artísticas marcaron una nueva edición de Marcha del Orgullo, realizada en Santiago, Chile. Durante el recorrido no solo participaron integrantes de la comunidad LGBTQIA+, sino también organizaciones sociales, familias y personas que llegaron para apoyar esta actividad, que con los años se ha transformado en un espacio de encuentro cultural y de expresión para miles de asistentes.

Cada año la Marcha del Orgullo reúne a miles de personas en distintos puntos del país para visibilizar la diversidad y promover el respeto. Sin embargo, al recorrer esta edición fue posible observar que el evento también se ha convertido en una instancia donde la cultura ocupa un lugar importante. La música, las intervenciones artísticas, los emprendimientos, las banderas y las distintas formas de expresión transformaron las calles en un espacio abierto para compartir y celebrar la diversidad.

Durante el recorrido también participaron diferentes organizaciones que aprovecharon la jornada para acercar información a la comunidad. Una de ellas fue Fundación Todo Mejora, la cual ya lleva 13 años ejerciendo es una institución que trabaja durante todo el año promoviendo el bienestar de niños, niña, adolescentes y juventudes LGTBQIA+. Además de entregar información sobre sus programas, sus representantes conversaron con los asistentes y resolvieron dudas sobre los servicios que ofrecen. La directora del área de innovación social de Fundación Todo Mejora, Francisca Baeza, explicó que los avances en materia de derechos también deben ir acompañados por un cambio en la forma en que la sociedad convive con la diversidad. “Sí, eso es súper importante, porque si bien se ha avanzado en ciertas políticas y hoy en día contamos con muchos mayores resguardos de nuestros derechos, si la gente, si el ciudadano a pie, como se dice, si las familias, si las escuelas, si las universidades no logran hacer esos procesos inclusivos, en el fondo las leyes quedan como letra muerta.”

Para la Representante de la fundación, actividades como la Marcha del Orgullo permiten abrir espacios de dialogo y acercar estos temas a la ciudadanía. En ese sentido, agrego, ” Hay que avanzar culturalmente para que la gente entienda y reconozca que tenemos que ser incluidos, escuchados y respetados en todos los espacios.”  Sus palabras reflejan que el desafío no solo pasa por existencia de leyes o políticas públicas, sino también por la manera en que las personas construyen espacios más inclusivos en la vida cotidiana.

Además de participar en la marcha, Fundación Todo Mejora dio a conocer algunos de sus programas, entre ellos Hora Segura, un servicio de orientación emocional dirigido a niños, niñas y adolescentes. La presencia de la organización permitió que muchas personas conocieran el trabajo que realizan durante too el año y cómo contribuyen al bienestar de la comunidad.

Pero la jornada no solo estuvo marcada por la presencia de organizaciones. También fueron los propios asistentes quienes dieron sentido a esta actividad, compartiendo sus experiencias y la importancia que tiene para ellos participar años tras años. Entre ellos estuvo Cristian Ortega, quien aseguró que la marcha representa mucho mas que un recorrido por las calles.  “Para mí representa resistencia, representa respeto por quienes lucharon antes que yo para tener hoy día una sociedad un poquito mejor y seguir luchando por nuestros derechos.” Sus palabras reflejan cómo este encuentro también mantiene viva la memoria de quienes impulsaron cambios importantes para la comunidad y permite que nuevas generaciones continúen participando de estos espacios.

Al preguntarle por qué considera que la Marcha del Orgullo puede ser vista como un espacio de cultura, Ortega explicó que la riqueza de evento está en la diversidad de personas que participan. “Porque este espacio se encuentra en diferentes personas, diferentes identidades, diferentes razas, diferentes experiencias y todo eso nutre un poco la cultura de nuestra sociedad.” Esta mirada coincide con lo que se pudo observar durante el recorrido.

 
A medida que avanzaba la marcha era posible escuchar música de distintos estilos, ver presentaciones espontáneas, personas bailando, emprendimientos con productos alusivos a la diversidad y organizaciones entregando información. Todos estos elementos hicieron que la actividad fuera mucho más que una movilización, transformándola en un espacio donde distintas expresiones culturales convivieron en un mismo lugar. Precisamente esa mezcla de arte, música, identidad y participación ciudadana fue lo que le dio un sello especial a la jornada. 

La participación de organizaciones como Fundación Todo Mejora y los testimonios de los asistentes demostraron que la cultura también se construye a partir de los espacios donde las personas pueden expresarse libremente y compartir sus experiencias. En ese sentido, la Marcha del Orgullo continúa consolidándose como una actividad que reúne a la comunidad en torno a la diversidad, el respeto y la expresión cultural. 

Después de recorrer la Marcha del Orgullo fue posible comprobar que este evento ha ido evolucionando con el paso de los años. Hoy no solo convoca a quienes pertenecen a la comunidad LGBTQIA+, sino también a familias, organizaciones y personas que participan para disfrutar de una jornada donde la música, el arte y las distintas formas de expresión ocupan un lugar importante. Más que un recorrido por las calles, la marcha se ha convertido en un espacio donde la cultura también se construye a través del encuentro, la diversidad y las experiencias que cada persona aporta. 

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