En pleno solsticio 2026, la agricultora Marcela Lincovil advierte que la sociedad chilena ha desvirtuado la fecha más importante del pueblo mapuche, convirtiéndola en un evento comercial y olvidando su verdadera urgencia ambiental.
Marcela Lincovil, agricultora y reconocida conocedora de la cosmovisión mapuche, a dedicado mas de treinta años a la agricultura tradicional y al estudio del ciclo agricola en la región de la araucanía, especializandose en. Su autoridad en el tema nace de una vida dedicada al trabajo de la tierra y al rescate de las prácticas ancestrales, lo que le permite diagnosticar con precisión el error conceptual de quienes reducen este hito a una celebración comercial, ignorando que el Wiñol Tripantu es el ciclo biológico fundamental del cual depende nuestra propia supervivencia ambiental.
A pesar de la creciente visibilidad de las festividades indígenas, el Wiñol Tripantu ha sido objeto de una interpretación superficial que distorsiona su origen. Lincovil cuestiona la mercantilización de esta fecha, comúnmente reducida a un “año nuevo” bajo el calendario gregoriano y advierte que este error conceptual encubre una crisis de fondo. Según su análisis, la incapacidad de la sociedad para dimensionar el ciclo de fertilidad natural, basado en la observación directa de la tierra, refleja una desconexión sistémica que pone en riesgo la estabilidad de los ecosistemas en Chile.
La confusión sobre el sentido de la fecha y la pérdida de ritos
La experta aclara por qué catalogar esta festividad como un “año nuevo” es un error conceptual y analiza cómo la falta de conexión con el entorno ha debilitado las tradiciones ancestrales.
Hoy muchas personas conocen el nombre del Wiñol Tripantu, pero ¿qué es lo que usted cree que la sociedad chilena todavía no comprende sobre esta celebración?
—”La confusión de llamarlo “año nuevo” es el principal error. No es una fecha comercial, es el retorno de la vida y el ciclo de fertilidad de la tierra. Si la sociedad chilena no entiende que esto es un proceso biológico fundamental, seguirá tratando a la naturaleza como un recurso desechable y no como el sustento de su propia existencia”.
En medio de las celebraciones del Wiñol Tripantu 2026, ¿qué tradiciones sigue manteniendo su familia y cuáles ha visto desaparecer con el paso de los años?
—”Mantenemos la preparación mental como eje central, pero hemos perdido ritos de purificación en contacto directo con los elementos. Es una pérdida grave, porque sin esos ritos se rompe la transmisión de la memoria sobre cómo debemos relacionarnos con el territorio”.
Introspección familiar y el llamado de urgencia ante la crisis ambiental
Lincovil detalla la importancia del ejercicio espiritual como herramienta para enfrentar la crisis ecológica y la necesidad de priorizar la biodiversidad en las políticas urbanas.
¿Cómo se prepara su familia para recibir este nuevo ciclo y qué ocurre durante la noche o el amanecer que considera más significativo?
—”Nuestra preparación es espiritual. El momento más significativo es la introspección profunda, donde reconocemos que la vida es circular: todo lo que hacemos al entorno, tarde o temprano, vuelve a nosotros. Ese es nuestro compromiso”.
Si tuviera que elegir una enseñanza del Wiñol Tripantu que Chile necesita escuchar hoy, ¿cuál sería y por qué?
—”La urgencia del Itrofil Mongen . En ciudades como Santiago, han sacrificado los pulmones verdes y el equilibrio natural. Mi mensaje es claro: si no respetamos el entorno, estamos cavando nuestra propia tumba, porque el bienestar de la tierra es, finalmente, el nuestro”.















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