Tres amenazas de tiroteo registradas durante mayo en el Colegio San Francisco de Asís generó preocupación entre estudiantes, apoderados y docentes. Los hechos fueron denunciados ante fiscalía.
Una serie de amenazas de tiroteo encontradas en distintos espacios del Colegio San Francisco de Asís encendió las alarmas de la comunidad educativa durante mayo. Los hechos fueron denunciados ante Fiscalía y actualmente existen investigaciones en curso para determinar a todos los responsables
El primer incidente ocurrió el 14 de mayo, cuando se encontraron rayados con amenazas de tiroteo en los edificios de enseñanza básica y media del Colegio San Francisco de Asís. Ante la gravedad de la situación, la dirección decidió suspender las clases al día siguiente y convocar una jornada de reflexión junto a los docentes. Según explicó Gustavo Gómez, profesor de Historia del colegio, la instancia buscó analizar posibles medidas para abordar la situación con los estudiantes y entregar mayor tranquilidad a la comunidad educativa.
Tras la denuncia realizada por el colegio, funcionarios de Fiscalía y Policía de Investigaciones de Chile ( PDI) acudieron al establecimiento para realizar diversas pericias. El objetivo fue recopilar antecedentes que permitieran identificar a los responsables de las amenazas y evaluar el nivel de riesgo para la comunidad educativa. Las diligencias incluyeron la revisión de los lugares donde aparecieron los mensajes y la recopilación de evidencia que pudiera contribuir a la investigación.
Nuevas amenazas generan inquietud entre docentes del Colegio san Francisco de Asís
Sin embargo, los hechos no terminaron allí. Días después apareció un nuevo rayado en el baño de mujeres de enseñanza media, donde nuevamente se advertía sobre un supuesto tiroteo programado para un día viernes. Aunque el establecimiento mantuvo las clases con normalidad, la dirección presentó una nueva denuncia ante Fiscalía y solicitó nuevas diligencias investigativas para esclarecer el origen de la amenaza.
La situación se agravó con una tercera amenaza que mencionaba directamente a integrantes de la comunidad escolar. El mensaje incluía los nombres de dos inspectores y un docente, señalando que si asistían al establecimiento se produciría un tiroteo. La personalización de la amenaza aumentó la preocupación entre los funcionarios, ya que por primera vez se apuntaba directamente contra trabajadores específicos del colegio.
La decisión de mantener las clases provocó molestia entre algunos profesores, quienes consideraron que la situación estaba siendo minimizada. Al respecto, Gustavo Gómez, profesor de Historia del establecimiento, señaló: “Muchos docentes estábamos muy molestos porque sentíamos que nuestra institución, más que ayudarnos como docentes, minimizaba el tema y hacía como que no pasaba nada”. A pesar de ello, los funcionarios mencionados en la amenaza decidieron asistir igualmente a sus labores.
Investigación continúa y una estudiante fue expulsada del Colegio San Francisco de Asís
Como resultado de la investigación relacionada con el primer caso, se identificó a una estudiante como responsable de una de las amenazas. El establecimiento aplicó la Ley Aula Segura y procedió a su expulsión, argumentando que la acción puso en riesgo y bajo amenaza a toda la comunidad educativa. Mientras tanto, las investigaciones sobre los otros dos episodios continúan en curso y, según indicó el docente, de encontrarse a los responsables podrían adoptarse medidas disciplinarias similares.
Mientras las investigaciones continúan para identificar a los responsables de las dos amenazas restantes, la comunidad educativa permanece atenta a los resultados del proceso. El caso ha abierto el debate sobre la seguridad en los establecimientos educacionales y la importancia de actuar oportunamente frente a situaciones que puedan poner en riesgo a estudiantes, docentes y funcionarios.













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