Según un informe de TransUnion, elaborado entre noviembre y diciembre de 2025, las llamadas en las que los delincuentes se hacen pasar por ejecutivos de bancos o instituciones para obtener datos personales se ha convertido en la modalidad de fraude digital más reportada en Chile.
El vishing es una modalidad de fraude telefónico en la que los estafadores suplantan la identidad de los bancos, empresas o instituciones para obtener información confidencial. Especialistas advierten que el uso de ingeniería social, inteligencia artificial y datos filtrados a sofisticado estas estafas, mientras llaman a reforzar la prevención y la educación digital.
Las estafas digitales han evolucionado junto con el crecimiento de las plataformas tecnológicas y el aumento de las transacciones realizadas mediante internet. Si hace algunos años lideraba el phishing como intento de fraude a través de correo electrónico, hoy en día el teléfono se ha concentrado como el canal más utilizado por los ciberdelincuentes.
El especialista en ciberseguridad Samuel Vargas explicó la efectividad del vishing asegurando que radica en la interacción en tiempo real y en la generación de urgencia y miedo. “Los delincuentes crean presión psicológica, lo que dificulta que la víctima evalúe racionalmente la situación”, afirmó.
Cómo reconocer que una llamada es fraudulenta
Entre las señales de alerta que destacan son las llamadas que informan supuestos movimientos bancarios urgentes, la solicitud de código de verificación, claves, PIN o mecanismos de autenticación, en la cual enfatizó que ningún banco solicitará por teléfono información confidencial como claves, códigos enviados por mensaje de texto o datos del sistema de autenticación.
Vargas mencionó que los estafadores utilizan discursos previamente elaborados y muy similares a los protocolos reales de atención bancaria, manteniendo un personaje coherente y que conozcan las posibles respuestas de la víctimas. Así mismo, pueden disponer de información básica de la persona antes de iniciar la llamada. “Es sospecho cuando el interlocutor intenta impedir que la persona corte la llamada o contacte directamente al banco. La recomendación es cortar inmediatamente la llamada y contactar directamente a la institución utilizando únicamente los números oficiales publicados por el banco”, añadió.
Una práctica de seguridad digital que el experto considera fundamental es mantener las contraseñas actualizadas, utilizar autenticación de dos factores, limitar la información publicada en redes sociales y evitar almacenar credenciales bancarias en navegadores o plataformas autocompletado.
La inteligencia artificial abre un nuevo escenario para el fraude digital
Daniel Sánchez, carabinero y diplomado en ciberseguridad, sostuvo que el crecimiento de este tipo de delitos esta directamente relacionado con la masificación de internet y de los servicios digitales. Además advirtió que actualmente existen tecnologías capaces de clonar voces e incluso reproducir rasgos faciales con un alto nivel de realismo, dificultando cada vez más distinguir una comunicación legítima o un intento de fraude.
A ello se suma un elemento que, a juicio del experto, continúa siendo determinante en la confianza. “Muchas personas creen que una empresa grande nunca sufrirá un problema de seguridad. Esa confianza también es aprovechada por quienes desarrollan este tipo de fraudes”, señaló.
La prevención sigue siendo la principal herramienta
Más allá del desarrollo tecnológico, ambos entrevistados coincidieron en que la prevención continúa siendo la medida más efectiva para disminuir el riesgo de sufrir este tipo de delitos. Samuel Vargas recomendó mantener actualizadas las contraseñas, activar la autenticación en dos pasos y evitar almacenar credenciales bancarias en navegadores o aplicaciones. En cuanto Daniel Sánchez complementó que también es importante limitar la información publicada en redes sociales, utilizar apodos en lugar del nombre completo cuando sea posible, mantener actualizado el sistema operativo del teléfono, activar la clave del chip SIM y descargar aplicaciones únicamente desde tiendas oficiales.
El crecimiento del vishing demuestra que las estafas digitales ya no dependen únicamente de vulnerabilidades tecnológicas, sino también de la capacidad de manipular la confianza de las personas. En un escenario donde la inteligencia artificial y la automatización prometen hacer estos ataques aún más sofisticados, especialistas coinciden en que mantenerse informado, verificar siempre la identidad de quien solicita información y desconfiar de cualquier llamada que genere presión o solicite datos confidenciales seguirá siendo la mejor estrategia para evitar convertirse en una nueva víctima.













Deja una respuesta