La subida sostenida de los costos de los alimentos, junto con las búsqueda de productos más frescos y un trato directo con los vendedores, está impulsando a cada vez más consumidores preferir las ferias por sobre los supermercados en sus compras habituales.
Los precios y las alzas han dejado a miles de chilenos decidiendo comprar en ferias libres su mercadería para el resto del mes para ahorrar dinero, resultando ser mucho más económico. Luis Reinaldo Cheral, es un comerciante quien trabaja en la feria de Los Morros, El bosque, en Santiago Sur desde hace años para ganarse la vida, comprando sus productos en bodegas para ahorrar dinero. “Compro los productos más baratos que encuentre”, explica Cheral.
En mayo de 2026, el IPC de alimentos y bebidas no alcohólicas registró una caída mensual del 0,8%, acumulando un alza moderada en comparación con años anteriores y situando la inflación anual un 3,9%, en este contexto, las personas deciden comprar su despensa en ferias libres y no en los supermercados por la alza de precios en este último.
¿Es más barato comprar en la feria que en un supermercado? En estos días los supermercados están subiendo más las cosas y que en las ferias se puede encontrar más económico. Aquí un litro de aceite te cuesta 1.500 pesos, mientras que en un supermercado cuesta 1.700 o 1.800 pesos. En los supermercados le suben unos 200 0 300 pesos de más.
Los precios de las frutas y verduras pueden llegar hacer de un 60% más económico, además, los productos pueden llegar ser más fresco al no tener una cadena de frío, y por el cual, los compradores priorizan y valoran. La diferencia de precios es significativa, las ferias evitan parte de la cadena de intermediarios y muchos productos provienen directos de centros de distribución, lo que permite al consumidor estirar mejor su presupuesto.
¿Cómo es la vida de un comerciante?
Los vendedores igualmente tienen que pagar impuestos, como sustituto del IVA. Ellos pagan una tasa reducida de solo 1,5% sobre las ventas efectuadas a través de medios de pago electrónicos, aunque para poder vender en las ferias se requiere de un permiso o patente vigente que le otorga la municipalidad. El sueldo mínimo hoy en día ya no alcanza para mantener el costo de vida, es por eso que los consumidores se reinventan al momento de comprar su despensa.
¿Cómo es que se fijan los precios al momento de vender su mercancía? Sacando cuentas. Por ejemplo, si la caja de azúcar me cuesta 7.000 pesos y vienen 10, yo los voy fijando a 1000 pesos, ganando más dinero del que yo pagué, y eso para mí, es una ganancia.
Cuando llueve, ¿cómo resulta el negocio? ¿También trabajan solo los fin de semana? Primero, nos tenemos que adaptar. Cerramos o tapamos nuestro puesto, para seguir vendiendo, igual nos ponemos, aunque esté lloviendo. Segundo, nosotros no solamente trabajamos los fin de semana, sino que venimos casi toda la semana, de martes a domingo.














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