En un escenario económico incierto, los expertos aseguran que esto se debe principalmente al alto costo de la vida y al desempleo, el cual llegó a su cifra mas alta en 5 años, alcanzando el rango del 9,4% en Chile.
Tomás Ahumada
Entre enero y mayo de 2026, las alzas en los procesos de renegociaciones de deuda y de liquidación voluntaria han llegado a máximos históricos dentro del país. Solo en solicitudes de renegociación los números han subido a 3.079 casos, lo que representa un 123% en comparación al trimestre anterior de 2025.
En cuanto a la liquidación voluntaria, informalmente conocida como “quiebra”, esta alcanzó un total de 3.084 procesos, lo que se traduce en un 22,1% más respecto del año anterior, según datos oficiales de la Superintendencia de Insolvencia y Renegociación (Superir).
Según expertos, entre las principales razones del aumento en estos procedimientos se encuentran la debilidad de la economía, el aumento del desempleo, los altos costos de la vida como de la mercadería o gasolinas, un alza en el endeudamiento de los hogares, ingresos variables o inestables y deudas de consumo, tarjetas bancarias reventadas y créditos comerciales.
Así como explicó a La Tercera la Superintendenta de Insolvencia y Reemprendimiento, Johana Álvarez, el aumento en los procesos está directamente relacionado con la promulgación de la Ley 21.563 o Ley de Insolvencia y Reemprendimiento, vigente desde agosto de 2023, la cual permitió ampliar el acceso a estos procedimientos concursales y flexibilizar el sistema concursal chileno establecido en la Ley 20.720.
Uno de los cambios más importantes de la ley fue permitir que aquellas personas que emiten boletas de honorarios puedan acceder a la renegociación como personas deudoras. Según datos de la Superir, durante 2025 cerca de siete de cada diez personas que accedieron a renegociar sus deudas, eran trabajadores con ingresos por esta misma vía, lo que explica el aumento de casos del mecanismo.
¿Liquidación o quiebra?
La renegociación es un proceso administrativo y gratuito. Su principal función es buscar un acuerdo entre las personas y sus acreedores. Así lo explica la abogada experta en procedimientos concursales de renegociación y quiebra, Carmen Gloria Araya: “La renegociación es un proceso que busca aliviar a aquellas personas que no pueden mantener el pago de sus deberes, ya que permite modificar las condiciones de pago, plazos o montos adeudados (…) su objetivo es evitar que la deuda llegue a una situación más critica como una demanda o embargo de bienes“.
La quiebra personal o liquidación personal de bienes ocurre cuando la persona ya no logra cumplir con sus compromisos financieros y se liquidan los bienes de la persona deudora para pagar sus obligaciones. Según explicó la abogada, este proceso puede ser o no conveniente dependiendo de cual sea la situación de la persona: “Si tu tienes una casa que cuesta 50 millones y tu deuda es de 15 millones, no tiene sentido hacer una liquidación de bienes, ya que perderías 35 millones o el valor de la casa. En cambio si tu deuda alcanza los 400 millones y solo tienes un auto de 15, claro que conviene liquidar tus bienes para pagar las obligaciones”.
Entonces, la principal diferencia entre la quiebra y la renegociación, es que la renegociación busca reordenar las deudas cuando aún se tiene la capacidad de pago. En cambio, la liquidación de bienes aplica cuando el adeudado ya no tiene la capacidad de pago y la deuda supera por mucho al valor de los bienes de esa persona.














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